Las cápsulas de gelatina están hechas de piel bovina y ofrecen una disolución rápida y rentabilidad, lo que las hace ideales para uso general. Las cápsulas vegetarianas, elaboradas con HPMC de origen vegetal, son ideales para fórmulas veganas o que cumplen con las normas religiosas, o para ingredientes sensibles al calor y la humedad.